La capital dominicana fortalece su posicionamiento en el segmento de reuniones, incentivos, congresos y eventos, con una propuesta que articula hoteles, proveedores especializados y otros destinos del país.
Santo Domingo busca consolidar su posicionamiento como destino para el turismo de reuniones, incentivos, congresos y eventos —segmento MICE— mediante una estrategia que combina infraestructura, servicios especializados y la integración de diferentes destinos de República Dominicana.
Así lo explicó Javier Noguera, director de Infotur Dominicano, al analizar el desarrollo de este segmento en el país y los resultados de una nueva edición de SDQ MICE, una plataforma especializada que reunió a compradores internacionales y empresas de la cadena turística dominicana.
En esta edición participaron alrededor de 50 compradores internacionales procedentes de 11 mercados, entre ellos Argentina, Chile, Ecuador, Perú, Panamá, Colombia, México y Estados Unidos. La propuesta también reunió a más de 50 empresas vinculadas con la cadena de valor turística y permitió concretar más de 1.000 reuniones de negocios.
El objetivo es atraer organizadores de eventos y empresas hacia Santo Domingo, aprovechando una oferta que incluye hoteles de marcas internacionales, salones para reuniones, gastronomía, catering, servicios audiovisuales, montaje, iluminación y otros proveedores especializados.
Noguera señaló además que el desarrollo del segmento está acompañado por la necesidad de avanzar en la construcción de un centro de convenciones para Santo Domingo. Mientras tanto, la ciudad continúa fortaleciendo una infraestructura hotelera que ya permite organizar eventos de diferentes dimensiones.
Una oferta que va más allá de Santo Domingo
La estrategia MICE dominicana también apunta a generar una propuesta integrada entre distintos destinos del país.
Noguera explicó que en la última edición de SDQ MICE participaron no solo establecimientos de Santo Domingo, sino también hoteles de Santiago, Puerto Plata y Punta Cana, con el objetivo de avanzar hacia una lógica de destino compartido.
La conectividad terrestre permite articular diferentes ciudades mediante una red de autopistas y carreteras, mientras que también existen empresas de transporte turístico con unidades de gran capacidad para trasladar grupos.
De esta manera, un congreso puede tener una sede principal en Santo Domingo y sumar actividades, reuniones o extensiones en otros destinos.
Como ejemplo, Noguera planteó el caso de un congreso de abogados cuya actividad principal se desarrolle en Santo Domingo y que pueda incorporar posteriormente reuniones en Santiago, a unas dos horas por carretera.
La ciudad de Santiago permite complementar la agenda profesional con propuestas vinculadas al tabaco y el ron, además de visitas al Centro León y al Monumento de Santiago. De esta manera, el evento puede incorporar experiencias culturales y gastronómicas sin perder su eje profesional.
La misma lógica puede aplicarse a otros destinos, como Puerto Plata o Punta Cana, generando circuitos que permitan distribuir la actividad MICE por diferentes puntos de República Dominicana.
Eventos que combinan reuniones y experiencias
El modelo también contempla los denominados viajes de incentivo, en los que las empresas trasladan a sus equipos a otros destinos y combinan actividades de capacitación o reuniones con experiencias turísticas.
La propuesta dominicana permite sumar excursiones, gastronomía, cultura e incluso extensiones hacia diferentes regiones del país.
Noguera mencionó como ejemplo un próximo congreso de la Asociación de Prensa Turística de Francia, que reunirá aproximadamente a 60 representantes. La propuesta contempla actividades en distintas localidades, incluyendo una plenaria en Sabana de la Mar y recorridos por Samaná.
Este tipo de planificación permite que un mismo evento tenga diferentes escenarios y que los participantes conozcan más de un destino durante su estadía.
Para Noguera, esta posibilidad constituye una herramienta para fortalecer a República Dominicana como un destino integrado para el segmento MICE y ampliar la oferta más allá del tradicional producto vacacional.
Un segmento en crecimiento
El desarrollo del turismo de reuniones en República Dominicana no es reciente, sino que forma parte de un trabajo que se viene realizando desde hace años y que busca consolidarse progresivamente.
Santo Domingo cuenta con una oferta hotelera y de servicios que permite atender congresos, reuniones corporativas, eventos e incentivos, mientras que la incorporación de otros destinos amplía las posibilidades para organizadores y participantes.
La estrategia apunta así a aprovechar la diversidad territorial del país: una ciudad puede funcionar como sede principal y otras como subsedes, escenarios para actividades complementarias o puntos de extensión y post-tour.
Con esta visión, Santo Domingo busca reforzar su lugar dentro del mercado internacional de reuniones y, al mismo tiempo, utilizar el segmento MICE como una vía para distribuir visitantes hacia otras regiones de República Dominicana.


