Aunque el turismo mantiene su crecimiento, el fuerte aumento de los costos operativos comienza a impactar en la rentabilidad de las empresas, impulsado principalmente por la suba del petróleo y la energía.
Crecimiento con señales de preocupación
El sector turístico cerró el primer trimestre de 2026 con un crecimiento del 2,1% en su contribución al PBI, con expectativas de alcanzar el 2,5% en los próximos meses. Además, las ventas empresariales registraron un incremento del 4%.
Sin embargo, este escenario positivo convive con una creciente preocupación por el aumento de los costos operativos, que comienza a afectar los márgenes de rentabilidad de las ganancias.
El impacto del petróleo y la energía

Según datos de Exceltur, el encarecimiento de los principales insumos energéticos es el principal factor detrás de esta presión. El precio del petróleo aumentó un 9%, la energía un 8,1% y otros suministros un 7%.
Más del 92% de las empresas turísticas reporta un incremento en sus costos por la suba del queroseno, mientras que el 99% identifica impactos derivados del aumento de la energía y otros insumos.
Sectores más afectados
El impacto no es homogéneo y varía según el nivel de exposición de cada subsector. El transporte encabeza la lista, con un incremento del 16,3% en los costos asociados al combustible, seguido por el alquiler de vehículos con un 12,5%.
En el caso del alojamiento hotelero, el impacto es del 8,3%, mientras que las agencias de viajes registran un aumento más moderado del 3,3%. Por su parte, las empresas de ocio presentan un incremento del 5,6%.

Un desafío para la competitividad
El aumento de costos energéticos y de suministros plantea un desafío para la competitividad del sector, especialmente en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas que inciden directamente en los precios.
En este escenario, las empresas turísticas deberán buscar estrategias para sostener su rentabilidad sin trasladar completamente estos incrementos al consumidor final.


