El turismo político se consolida como un segmento en crecimiento que moviliza viajeros, genera impacto económico y posiciona destinos en el escenario global. Así lo analizó Armando de la Garza, director de México Extraordinario, quien además reflexionó sobre la resiliencia de México frente a los recientes acontecimientos políticos y el rol de la visibilidad internacional en la recuperación de la imagen turística.
En diálogo con Tres60.travel, el especialista explicó que México ha enfrentado múltiples episodios complejos a lo largo de su historia, pero ha demostrado una notable capacidad de recuperación. “México, al igual que otros destinos del mundo, es resiliente. Ha pasado por etapas difíciles y siempre ha logrado recuperarse. El turismo tiene memoria corta, y cuando se aplican buenas campañas de promoción, los resultados llegan”, afirmó.
Según detalló, los hechos recientes tuvieron gran repercusión mediática internacional, generando incluso cancelaciones preventivas de vuelos en determinados destinos. Sin embargo, remarcó que estas decisiones se tomaron como medidas de precaución y no reflejan la realidad del país en su totalidad.
“México tiene 32 estados, 177 pueblos mágicos y más de 500 playas reconocidas. Muchos de los acontecimientos ocurren en zonas que no están vinculadas directamente con el turismo”, explicó.
Qué es el turismo político y por qué genera impacto económico
El turismo político es un segmento amplio que involucra distintos tipos de viajeros y motivaciones. De la Garza explicó que una de sus principales vertientes es la del viajero que busca conocer la realidad política y social de un destino.
“Hay personas que visitan países para entender cómo viven, cómo funcionan sus sistemas políticos y comparar realidades. El viajero se convierte en testigo de la realidad social”, señaló.
Además, existe el turismo político vinculado a campañas, eventos gubernamentales y actividades institucionales, que genera una importante derrama económica.
“Cada visita política implica ocupación hotelera, logística, sonido, transporte, staff y promoción. Es un turismo constante y con un gasto elevado”, explicó.
Incluso, indicó que este fenómeno no es nuevo, sino que existe desde la antigüedad. “Desde la época romana, la política movilizaba personas y generaba economía. Hoy, la diferencia es la visibilidad que aportan las redes sociales y la inteligencia artificial”.
Visibilidad, promoción y recuperación de la imagen turística

El especialista subrayó que la visibilidad es un factor clave para el turismo moderno. En este contexto, eventos internacionales como la Vitrina Turística de ANATO representan una oportunidad estratégica para reforzar la imagen de los destinos.
“Cuando haces promoción mundial, la explosión de visibilidad es enorme. ANATO permite mostrar la oferta turística, generar negocios y contrarrestar percepciones negativas”, sostuvo.
Asimismo, destacó la importancia de comunicar correctamente la realidad geográfica y turística de los países, evitando generalizaciones que puedan afectar la percepción internacional.
“El turismo sigue avanzando. La gente viaja a donde quiere viajar. Puede haber un impacto momentáneo, pero los destinos que trabajan en promoción y posicionamiento logran recuperarse rápidamente”, afirmó.
Un turismo en expansión con múltiples dimensiones
El turismo político también incluye viajes de funcionarios, equipos de campaña, periodistas, analistas y ciudadanos interesados en procesos políticos o acontecimientos sociales. Este movimiento genera beneficios económicos directos e indirectos en sectores como hotelería, transporte, gastronomía y servicios.
Además, la digitalización ha amplificado su alcance, convirtiendo cada evento político en una herramienta de promoción territorial.
“Hoy todo es visibilidad. Si no tienes visibilidad, no existes. Y el turismo político forma parte de ese ecosistema donde la imagen, la comunicación y la presencia global son fundamentales”, concluyó De la Garza.
En un contexto global marcado por la inmediatez informativa y la hiperconectividad, el turismo político se posiciona como un fenómeno que trasciende la política, convirtiéndose en una herramienta de posicionamiento, desarrollo económico y construcción de identidad para los destinos.


