El invierno europeo invita a buscar nieve, montañas y paisajes de postal. Y aunque muchos asocian el esquí con presupuestos elevados, existen destinos donde es posible disfrutar de la experiencia sin que el bolsillo sufra.
Desde Europa del Este hasta rincones menos conocidos de los Alpes, estas estaciones ofrecen buenas pistas, servicios completos y precios más accesibles.

Kranjska Gora (Eslovenia)
Ideal para principiantes, con pistas suaves y un entorno natural privilegiado en los Alpes Julianos.
Livigno (Italia)
Una de las estaciones más completas para esquiar a buen precio, con temporada larga y más de 100 km de pistas.
Jasná (Eslovaquia)
Autenticidad, buenas vistas y opciones para todos los niveles en el corazón de los Tatras.
Zakopane (Polonia)
Encanto montañés, precios bajos y una fuerte identidad cultural al pie de los Tatras.
Ellmau (Austria)
Infraestructura de primer nivel y acceso a un gran dominio esquiable, con opciones para familias.
Borovets (Bulgaria)
Historia, nieve abundante y una de las estaciones más grandes del sudeste europeo.
Ruka (Finlandia)
Esquí en Laponia, con la posibilidad de disfrutar auroras boreales y pases por descenso.


