Planificar un viaje hoy implica aceptar que hay variables difíciles de controlar. El clima puede alterar rutas, un aeropuerto puede modificar su operación sin previo aviso o un destino puede verse más congestionado de lo esperado. Lejos de desalentar el turismo, esta realidad está llevando a los viajeros a anticiparse y a sumar nuevas decisiones dentro de su organización previa.
En México, este escenario se hace especialmente evidente durante las temporadas vacacionales, cuando la alta afluencia de pasajeros en aeropuertos y destinos turísticos genera demoras, reprogramaciones y ajustes operativos que ya forman parte del recorrido. A esto se suman las condiciones climáticas, que en determinados momentos impactan sobre carreteras, vuelos y actividades, según datos del Servicio Meteorológico Nacional.
Ante este contexto, el foco dejó de estar puesto en el temor y pasó a centrarse en la prevención como parte del bienestar del viajero. Así como se consulta el pronóstico o se arma un itinerario con márgenes de tiempo, cada vez más personas consideran clave contar con respaldo durante el trayecto, sobre todo en viajes internacionales o hacia destinos con infraestructura médica limitada.
Desde IATI Seguros señalan que viajar con tranquilidad no significa eliminar riesgos, sino saber que existe acompañamiento cuando algo no sale según lo previsto, ya sea una atención médica, una hospitalización, la pérdida de equipaje o una asistencia imprevista. En este sentido, la compañía destaca su rol en la educación del viajero y en la consolidación de una cultura preventiva.
Actualmente, cerca de ocho de cada diez viajeros consideran importante contratar un seguro al salir del país, y cuatro de cada diez lo hacen incluso para desplazamientos dentro del territorio nacional. Esta tendencia está directamente vinculada a la conciencia sobre los altos costos que puede implicar una emergencia médica en el exterior.
Una hospitalización puede superar los 10.000 dólares en destinos como Estados Unidos o Japón, mientras que una póliza de asistencia representa solo una pequeña parte del presupuesto total del viaje, especialmente si se la compara con el valor de una consulta, estudios médicos o una internación fuera del país.
Por eso, el seguro de viaje se integró de forma natural a la planificación, al mismo nivel que el alojamiento o el transporte. Además de la cobertura médica, hoy incluye asistencia por videollamada, protección ante pérdida o daño de equipaje, reembolsos por demoras o cancelaciones, cobertura para actividades deportivas y gastos por anulación del viaje.
Según IATI, este cambio responde a un viajero más informado y consciente de su bienestar, que ya no percibe la prevención como un lujo, sino como una herramienta para cuidar toda la experiencia. Contar con asistencia en el idioma del viajero y acompañamiento en situaciones complejas permite disfrutar el viaje con menos tensión.
“Viajar hoy implica aceptar que no todo se puede controlar, pero sí que existen decisiones que ayudan a reducir la incertidumbre. La prevención no limita la experiencia, al contrario, permite viajar con mayor tranquilidad al saber que hay respaldo ante cualquier eventualidad”, afirmó Alfonso Calzado, CEO de IATI Seguros.


