El fundador de Travel Update reflexionó sobre uno de los desafíos más comunes en empresas y organizaciones turísticas: construir sistemas y estructuras que permitan crecer sin depender exclusivamente de la figura del líder.
En una nueva columna para Tres60.travel, el especialista en gestión turística Hernán Cousté, fundador de Travel Update, abordó un tema clave para el desarrollo de organizaciones: la relación entre energía, sistemas y liderazgo dentro de las empresas del sector.
Durante la conversación, Cousté planteó que uno de los principales problemas estratégicos que enfrentan muchas organizaciones es el desgaste del liderazgo cuando todo depende de una sola persona.
“Muchas veces vemos líderes o emprendedores que impulsan proyectos con gran energía, pero cuando todo pasa por una sola cabeza —la que piensa, decide, vende y resuelve— el crecimiento empieza a tensarse y el sistema se termina rompiendo”, explicó.
Cuando las organizaciones dependen de personas
Según Cousté, una situación ideal para cualquier empresa o proyecto turístico es contar con sistemas de gestión claros que permitan escalar las operaciones y sostener el crecimiento.
Sin embargo, en muchas organizaciones ocurre lo contrario: las decisiones se toman sobre la marcha, los procesos no están definidos y gran parte del funcionamiento depende del impulso personal de los líderes.
En ese contexto, advirtió que cuando una organización depende excesivamente de determinadas personas, aparecen síntomas claros:
- si alguien se ausenta, los procesos se ralentizan;
- si alguien se va, el conocimiento se pierde;
- y si el líder no interviene, las decisiones no avanzan.
“En muchos emprendimientos esto se naturaliza como parte del espíritu emprendedor, pero en realidad marca el límite entre la etapa inicial de una idea y la madurez organizacional”, señaló.
Diseñar estructuras para sostener el crecimiento
Para Cousté, el crecimiento sostenible no se logra simplemente con más esfuerzo o mayor dedicación personal, sino con diseño organizacional.
Esto implica crear estructuras que permitan distribuir responsabilidades, definir roles y establecer circuitos claros de toma de decisiones.
“Diseñar estructuras no significa burocratizar una organización. Significa crear espacios para pensar, definir responsabilidades y construir sistemas que permitan que el proyecto funcione incluso cuando el líder no está presente en cada detalle”, explicó.
Equipos especializados y liderazgo inteligente

Otro de los puntos centrales que destacó el especialista es la importancia de confiar en equipos técnicos y especialistas dentro de las organizaciones.
En muchos casos, señaló, las empresas contratan profesionales para tareas específicas, pero luego terminan condicionando su trabajo con decisiones centralizadas que limitan su aporte.
“Cuando armamos un sistema sólido debemos tener a los mejores en cada área: estrategas de negocio, especialistas en mercado, diseñadores de productos turísticos. El desafío es permitir que cada uno haga lo que sabe hacer”, afirmó.
Según Cousté, cuando esto no ocurre, el crecimiento se vuelve insostenible y termina recayendo nuevamente en la figura del fundador o director.
Claridad en roles y responsabilidades
Finalmente, el fundador de Travel Update subrayó que una de las bases de cualquier organización saludable es la claridad en los roles y responsabilidades dentro del equipo.
Cuando las funciones no están bien definidas, los procesos se vuelven confusos y las organizaciones pueden caer en una falsa sensación de productividad.
“Muchas veces vemos equipos que hacen muchas cosas, pero sin un rumbo claro. La clave es definir quién decide qué, cómo se toman las decisiones y cuál es el rol de cada área”, explicó.
En ese sentido, concluyó que el verdadero desafío del liderazgo moderno no es concentrar poder, sino crear estructuras que permitan que los proyectos crezcan sin depender de una sola persona.


