La Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo promete ser el evento futbolístico más grande de la historia, sino también uno de los mayores motores económicos y turísticos de la próxima década.
Según un informe elaborado por Bank of America (BofA), el torneo que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá podría generar más de US$80.100 millones en actividad económica global, consolidando al turismo, los hoteles, las aerolíneas y los servicios vinculados a los viajes como algunos de los grandes beneficiados.
La edición 2026 marcará además un récord histórico dentro de la competencia: será la primera Copa del Mundo con 48 selecciones participantes, 104 partidos y 16 ciudades sede distribuidas en tres países.
Las proyecciones estiman que alrededor de 6,5 millones de personas asistirán presencialmente a los encuentros, casi duplicando el récord registrado durante el Mundial de Estados Unidos 1994.
El turismo deportivo, uno de los grandes protagonistas
El informe destaca que el turismo deportivo se ha convertido en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria turística mundial.

Solo en 2025, este segmento movilizó cerca de US$672.000 millones y se espera que hacia 2030 represente más del 40% de los ingresos globales vinculados al deporte y los grandes eventos internacionales.
En este contexto, el Mundial 2026 aparece como una enorme oportunidad para destinos, aerolíneas, hoteles, restaurantes y operadores turísticos.
Las ciudades sede recibirán millones de visitantes internacionales atraídos no solo por el fútbol, sino también por las experiencias culturales, gastronómicas y turísticas asociadas al evento.
Según las estimaciones, las 16 ciudades anfitrionas representan una economía conjunta cercana a los US$11 billones y reciben actualmente más de 33 millones de turistas internacionales por año.
Hoteles y aerolíneas, entre los sectores más beneficiados
Entre los sectores que podrían registrar mayores ganancias durante la Copa del Mundo aparecen las cadenas hoteleras, plataformas de alojamiento, compañías aéreas y empresas vinculadas a la movilidad turística.
La alta demanda de vuelos regionales e internacionales ya comienza a generar expectativas positivas dentro de la industria aérea, especialmente en rutas hacia Estados Unidos, México y Canadá.
Asimismo, se espera un fuerte crecimiento en reservas hoteleras, alquileres temporarios y paquetes turísticos asociados a experiencias mundialistas.
Especialistas consideran que, más allá de la ocupación inmediata, el verdadero impacto estará en la visibilidad internacional que obtendrán los destinos anfitriones.
Las transmisiones globales, las redes sociales y los contenidos digitales permitirán mostrar ciudades, atractivos turísticos, gastronomía y cultura local a millones de personas alrededor del mundo.
Un Mundial marcado por la tecnología y la inteligencia artificial
El estudio de BofA también sostiene que la Copa Mundial 2026 será la más tecnológica de la historia.
La inteligencia artificial tendrá un rol central tanto en la organización del evento como en la experiencia de los viajeros y aficionados.
Se prevé el uso de sistemas inteligentes para operaciones aeroportuarias, análisis de datos en tiempo real, plataformas digitales, seguridad, gestión de estadios y servicios turísticos personalizados.
Además, el torneo generará un volumen récord de datos y contenidos digitales, impulsando aún más el consumo online, el streaming y la interacción en redes sociales.
El legado turístico del Mundial
Más allá del movimiento económico inmediato, el Mundial 2026 podría dejar un impacto turístico de largo plazo para América del Norte.
Históricamente, los países anfitriones de la Copa del Mundo suelen registrar un crecimiento adicional en su actividad económica y turística durante los años posteriores al torneo.
La combinación entre exposición internacional, inversión en infraestructura y promoción global posiciona al evento como una poderosa herramienta de marketing turístico para los destinos sede.
Con millones de personas siguiendo cada partido desde distintos rincones del planeta, el Mundial 2026 promete convertirse en una gigantesca vidriera internacional donde el turismo, la conectividad aérea y las experiencias de viaje jugarán un papel tan importante como el fútbol dentro del campo de juego.


