La aerolínea Iberia anunció la suspensión temporal de sus vuelos directos a Cuba a partir de junio, en un contexto marcado por la caída de la demanda y la compleja situación energética que atraviesa la isla debido a la escasez de combustible.
Durante abril, la compañía operará tres frecuencias semanales entre Madrid y Cuba, mientras que en mayo reducirá su programación a dos vuelos. A partir de junio, la ruta quedará suspendida, aunque la empresa prevé retomar la venta de pasajes en noviembre, siempre sujeta a la evolución del contexto.
La operativa ya venía mostrando dificultades desde febrero, cuando los vuelos de regreso debían realizar una escala técnica en Santo Domingo para repostar combustible, evidenciando las limitaciones logísticas en el destino.
Como alternativa, los pasajeros podrán viajar a través de Panamá gracias al acuerdo con Copa Airlines, lo que permitirá mantener la conectividad, aunque con escalas.
Desde la compañía aclararon que esta medida afecta exclusivamente a Cuba, mientras que el resto de su red se mantiene operativa. De hecho, Iberia proyecta una temporada de verano con cifras récord, superando los 21 millones de plazas disponibles.
Este escenario refleja cómo los factores internos de un destino pueden impactar directamente en su accesibilidad internacional, un aspecto clave para el turismo. La evolución de la situación en Cuba será determinante para definir el futuro de la conectividad aérea en los próximos meses.


