El archipiélago de Azores registró en marzo una ligera caída en su actividad turística, marcada por el descenso del mercado interno, aunque con un comportamiento alentador por parte de los viajeros internacionales. Este destino atlántico, reconocido por su naturaleza volcánica y paisajes únicos, atraviesa así un momento de ajuste tras meses de variaciones negativas.
Según datos del Servicio Regional de Estadística, el conjunto de alojamientos turísticos —hoteles, alojamientos locales y turismo rural— contabilizó 243,4 mil pernoctaciones, lo que representa una baja del 2,4% interanual. Esta tendencia se repite por sexto mes consecutivo, reflejando un enfriamiento en la demanda total.
El factor determinante fue el mercado nacional, que registró una caída del 9,3%, con 112,6 mil pernoctaciones, equivalente al 46,3% del total. En contraste, los mercados internacionales mostraron dinamismo, alcanzando 130,8 mil pernoctaciones (53,7% del total) y un crecimiento del 4,4%, lo que evidencia el creciente interés global por este destino insular.
En cuanto a la cantidad de visitantes, el número de huéspedes descendió un 2,9%, situándose en 77.965 personas, mientras que la estancia media mostró una leve mejora, alcanzando las 3,12 noches.
Por tipo de alojamiento, los hoteles concentraron la mayor parte de la actividad, con el 63,9% de las pernoctaciones (155,5 mil), aunque con una baja del 1,8%. Sin embargo, este segmento logró un dato positivo en términos económicos, con un incremento del 8,4% en ingresos, que alcanzaron los 9,8 millones de euros.
El alojamiento local representó el 32,7% del total, con 79,6 mil pernoctaciones (-3,1%), mientras que el turismo rural, aunque con menor volumen (3,4%), registró la caída más pronunciada, con un descenso del 7,5%.
Entre los mercados emisores internacionales, Estados Unidos se consolidó como el principal, con cerca de 30.000 pernoctaciones y un crecimiento del 12%. Le siguieron Alemania, con 24,7 mil (+7,8%), y Canadá, con cerca de 17.000 (-0,4%). También destacaron los incrementos desde Austria, Bélgica y Dinamarca, mientras que mercados como Israel, Suiza y Brasil mostraron caídas significativas.
A pesar de este retroceso puntual, Azores mantiene su atractivo como destino de naturaleza, sostenibilidad y experiencias auténticas, con una demanda internacional que continúa en ascenso y que podría marcar el rumbo de su recuperación en los próximos meses.


