Imperdible si viajás a España: así es el pueblo de la Costa Brava que eligió Dalí para vivir y crear

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Caracterizado por sus calitas, acantilados, estrechas calles empedradas, campos de olivos y casas blancas, Cadaqués es el destino ideal para los amantes del mar

Por María Celina Lundin

Cadaqués es famoso por ser el idílico refugio mediterráneo de Salvador Dalí. Este pintoresco rincón de la Costa Brava se destaca por sus casas blancas y su interesante pasado como pueblo de pescadores aislado por las montañas.

Este enclave de estrechas calles empedradas y espíritu bohemio palpable ha sido refugio de artistas y soñadores.

Aquí, mi diario de viaje sobre este rincón de la Costa Brava que me conmovió y enriqueció en todo momento: la amabilidad y alegría de su gente, la dulzura de la lengua catalana, el hogar-museo de Portlligat, su exquisita gastronomía, las calitas de agua cristalina, los campos de olivos y la naturaleza en su estado más salvaje —senderos que parecen eternos desembocan en pequeñas bahías rodeadas de paredes de piedra y acantilados—.

Bienvenidos a la costa de Cataluña

Cadaqués es una localidad española de la provincia de Gerona, en la comunidad autónoma de Cataluña. Se encuentra en el corazón del Parque Natural de Cap de Creus, rodeado por el mar Mediterráneo y montañas escarpadas que le confieren un paisaje único.

Sus calles laberínticas, adornadas con casas de techos de tejas y flores de Santa Rita, invitan a perderse en su ingualable encanto.

Rodeado por un entorno natural impresionante, Cadaqués ofrece tanto una rica herencia cultural como turística: destino elegido por los amantes del mar —ideal para nadar, hacer snorkel, bucear o simplemente relajarse en la playa—, la historia y el arte.

La joya del Mediterráneo

“El sol brilla más al presentarse en este lugar que en el resto de la península Ibérica. Situado en el extremo nordeste de España se encuentra un pueblo erigido por la gente del mar”, así convoca Cadaqués.

De origen incierto, su nombre puede contener trazas de tiempos remotos, de los antiguos pobladores de estas tierras. Una de las suposiciones dice que proviene del nombre en catalán antiguo Quer, que significa roca o piedra. Otras se apoyan en nombres encontrados  en mapas de los siglos XVI y XVII, cuyos navegantes escogían esta parada para protegerse de tormentas, borrascas y temporales. Lo llamaban Cap d’Aques o Cadaxes.

Pesca, olivos y vinos

Durante cientos de años la pesca y la agricultura hicieron de Cadaqués un lugar próspero; pero las industrias de salazones (la salazón de pescado es, posiblemente, la especialidad gastronómica más antigua de cuantas existen en España) en el siglo XIX enriquecieron enormemente la economía del territorio.

Los vinos elaborados tenían una graduación fuerte y la famosa garnatxa era muy apreciada en la península. Sin duda alguna, estos recuerdos quedaron en los habitantes y actualmente, a pesar de tener una economía basada en el turismo, son cada vez más los vecinos que se dedican a recuperar los productos autóctonos: vino, aceite y salazones.

Cocina y tradición

La gastronomía es un reflejo de su rica costumbre marítima y terrestre, donde el pescado del Cabo de Creus y los mariscos se destacan como protagonistas en la mesa.

Platos emblemáticos como la paella de marisco, la escorpena con salsa y las anchoas se disfrutan en los diversos restaurantes, cada uno ofreciendo delicias que varían según la temporada.

En invierno, los erizos de mar son una verdadera joya, mientras que la primavera trae consigo los mejillones de roca y el verano se llena de crustáceos como la langosta.

La cocina local se complementa con el famoso allioli, una salsa a base de ajo y aceite, y con dulces tradicionales que endulzan la experiencia culinaria.

Aquí vivió Dalí: “el taller más inmortal”

La Casa-Museo de Portlligat en Cadaqués está formada por una serie de barracas de pescadores, que Salvador Dalí y su mujer Gala fueron estructurando de forma laberíntica.

Se puede visitar el taller del pintor, que vivió en este hogar entre 1930 y 1982, así como la biblioteca, las habitaciones y la zona del jardín, repleta esta de esculturas surrealistas.

Dalí se instaló allí atraído por el paisaje, la luz y el aislamiento del lugar. A partir de esta construcción inicial, durante cuarenta años fue creando su casa.

“Una verdadera estructura biológica. A cada nuevo impulso de nuestra vida le correspondía una nueva célula, una cámara”, definió él mismo.

“Para muchos es una isla y para otros es muy lejano”

Situado en la parte oriental de la península del Cabo de Creus, su historia se remonta hace miles de años atrás, cuando los iberos eran los dueños y señores de estas tierras.

A través del mar Mediterráneo llegaron otras civilizaciones más avanzadas como por ejemplo sardos, etruscos, egipcios y sobre todo griegos y romanos, todos ellos grandes expertos en navegación. Sin duda, la presencia de estas culturas y en especial de la griega y la romana, establecida durante mucho tiempo en la península, supuso un gran enriquecimiento cultural. Probablemente, este contacto debió suponer, para los antepasados de los cadaquesencs, un gran avance en la pesca y navegación.

Con el paso del tiempo el mar Mediterráneo se fue haciendo más seguro, hecho que permitió que Cadaqués fuese creciendo dando paso a la industria, al comercio y a las rutas de ultramar. En consecuencia, a lo largo del siglo XIX, surgieron numerosas fábricas dedicadas a la creación de productos alimentarios como por ejemplo anchoas, atún, aceite de oliva, aguardiente, gaseosa, vinagre, pasta para hacer sopa etc.

¿Qué hacer en Cadaqués?

Explorá el Centro Histórico

Paseá por las encantadoras calles del centro histórico, donde las casas blancas y las fachadas coloridas crean un escenario idílico. Descubrí boutiques locales, galerías de arte y cafeterías acogedoras.

Visitá la Casa-Museo de Salvador Dalí

Cadaqués fue el hogar del famoso pintor Salvador Dalí, y su casa-museo es una ventana al mundo surrealista del artista. Explorá las habitaciones donde Dalí vivió y trabajó, y descubrí el entorno que inspiró muchas de sus obras maestras.

Disfrutá de las playas

Cadaqués cuenta con algunas de las playas más hermosas de la Costa Brava. Dedicá tiempo a relajarte en las tranquilas aguas del Mediterráneo y a disfrutar del sol en playas como la de Portlligat o la de Es Poal.

Recorré el Faro

Conocé el Faro de Cadaqués para disfrutar de vistas panorámicas del mar y los alrededores. La caminata hasta el faro te recompensará con paisajes espectaculares que capturan la esencia de la Costa Brava. No olvides llevar tu cámara para capturar la belleza natural de la región.

Descubrí el Cap de Creus

Aprovechá para explorar el Parque Natural del Cap de Creus, un paisaje impresionante donde los acantilados se encuentran con el mar. Realizá caminatas escénicas para descubrir la flora y fauna únicas de la región, conectado con la naturaleza en su estado más puro.