Institutos y operadores turísticos convocaron a agencias de viajes a conocer una propuesta de turismo de base comunitaria en Mato Grosso, que busca fortalecer la cultura ancestral, promover la conservación del territorio y generar ingresos para las comunidades.

El turismo indígena gana espacio en la oferta turística de Brasil a través de iniciativas que vinculan a las comunidades originarias con el mercado de viajes. En esa línea, el Instituto Samaúma y el Instituto Bancorbrás organizaron una experiencia de familiarización para representantes de agencias y operadoras turísticas en la Tierra Indígena Haliti-Paresi, ubicada en el estado de Mato Grosso.
La actividad se desarrolló del 15 al 18 de octubre y permitió que los profesionales conocieran de primera mano las experiencias de turismo de base comunitaria que desarrolla el pueblo indígena Haliti-Paresi, en articulación con Vivalá – Turismo Sustentável no Brasil, responsable de la operación turística.
La iniciativa forma parte del proyecto Rumo ao Turismo Regenerativo, cuyo propósito es acercar las propuestas conducidas por comunidades indígenas al sector privado, ampliar las oportunidades comerciales y generar beneficios económicos locales, con el respeto por la identidad cultural y la conservación del territorio como ejes centrales.
Según explicó Pedro Franco, consultor del Instituto Samaúma, el proyecto lleva 24 meses de trabajo e incluyó un programa de capacitación profesional de nueve módulos, además de tareas de estructuración de experiencias, definición de precios y desarrollo de alianzas comerciales en ferias como WTM Latin America y ABAV.
La visita de los representantes del sector turístico buscó avanzar en esa conexión con el mercado y presentar un producto que ya cuenta con una propuesta organizada para su comercialización.
Una experiencia en el corazón de la cultura Haliti-Paresi
Durante cuatro días, los participantes recorrieron la aldea Katyalarekwa y conocieron distintas expresiones de la cultura y los conocimientos tradicionales del pueblo Haliti-Paresi. La recepción estuvo a cargo de las propias lideranzas indígenas, con presentaciones culturales, cantos y danzas.
El programa incluyó talleres de lengua Aruak, caminatas entre las aldeas Katyalarekwa y Serra Dourada, recorridos por senderos de plantas medicinales y actividades en el río Verde. También se realizaron experiencias vinculadas con el juego tradicional Tidimore, pintura corporal con jenipapo, artesanía, tejido y prácticas de arco y flecha.
Las jornadas se completaron con encuentros alrededor de la fogata y espacios de intercambio sobre la historia, los modos de vida y las tradiciones de la comunidad.
Desde el Instituto Bancorbrás señalaron que el acercamiento de las agencias representa un paso importante para dar visibilidad a los itinerarios construidos por las aldeas y facilitar su promoción y comercialización, manteniendo a las comunidades como protagonistas de las decisiones sobre el desarrollo de la actividad.
La propuesta ya está disponible para los viajeros
La experiencia forma parte de la Expedición Haliti-Paresi, un producto operado por Vivalá que propone una inmersión en la cultura, la vida cotidiana y los saberes ancestrales de esta comunidad indígena en el Cerrado de Mato Grosso.
El itinerario está disponible para viajeros individuales y grupos. También contempla experiencias privadas e inmersiones corporativas, con alternativas de acceso terrestre o mediante vuelos chárter.
La propuesta se inscribe en una tendencia que busca diversificar la oferta turística brasileña mediante experiencias vinculadas con el patrimonio cultural y natural, al tiempo que incorpora a las comunidades anfitrionas en la gestión y los beneficios de la actividad.


