El emblemático festival hondureño comenzó este 26 de junio con una amplia agenda de actividades que culminará el domingo con la liberación de 12 guacamayas rojas, símbolo nacional de Honduras y protagonista de uno de los proyectos de conservación más exitosos de Centroamérica.
Copán Ruinas volvió a convertirse desde este viernes en el escenario de uno de los eventos turísticos y ambientales más importantes de Honduras. Del 26 al 28 de junio se desarrolla el Guacamaya Fest 2026, una edición muy especial que conmemora diez años de esta celebración dedicada a la conservación de la guacamaya roja, ave nacional del país, y a la promoción del patrimonio cultural y natural del occidente hondureño.
Durante tres días, visitantes nacionales e internacionales podrán disfrutar de una programación que combina naturaleza, cultura, gastronomía, música, artesanías y experiencias vinculadas al legado maya, consolidando a Copán Ruinas como uno de los destinos turísticos más completos de Centroamérica.
La gran protagonista: la guacamaya roja
El momento más esperado del festival tendrá lugar el domingo 28 de junio, cuando serán liberadas 12 guacamayas rojas (Ara macao) nacidas bajo programas especializados de reproducción y conservación.
Cada una de estas aves representa años de trabajo de rescate, rehabilitación, crianza asistida y preparación antes de regresar a su hábitat natural.
La liberación forma parte del proyecto «Guaras en Libertad», impulsado desde 2011 por PRO-ALAS, Macaw Mountain, la Asociación Copán, el Instituto Hondureño de Antropología e Historia y otras instituciones, con el respaldo técnico de World Parrot Trust. Gracias a este esfuerzo, actualmente más de 120 guacamayas —e incluso más de 130 según las cifras más recientes del programa— vuelan nuevamente en libertad sobre el valle de Copán, convirtiéndose en un referente regional de conservación de fauna silvestre.
Mucho más que un festival ambiental
Con el paso de los años, el Guacamaya Fest evolucionó hasta transformarse en una plataforma para mostrar la riqueza turística de Copán Ruinas.
La agenda de esta edición incluye ferias gastronómicas y artesanales, conciertos, presentaciones de marimba, espectáculos inspirados en la cultura maya, avistamiento de aves, recorridos turísticos y actividades para toda la familia. Además, por primera vez el festival incorpora un video mapping proyectado sobre la fachada de la Parroquia San José Obrero, una propuesta que combina patrimonio histórico con tecnología y arte visual.
La Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (SECAPPH) también participa este año a través del proyecto Honduras Late, enriqueciendo la programación con diversas expresiones artísticas y culturales.
Una puerta de entrada para descubrir Copán
Además de participar en las actividades del festival, los visitantes tienen la oportunidad de recorrer algunos de los principales atractivos turísticos de la región.
Entre ellos sobresale el Parque Arqueológico de Copán, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y considerado uno de los sitios mayas más importantes de América. La oferta se completa con visitas a Macaw Mountain, donde se desarrolla gran parte del programa de conservación de las guacamayas; Luna Jaguar Spa, el Paseo de los Girasoles, el Mariposario Mayan Hills Resort y experiencias vinculadas a la producción de café y cacao, dos productos emblemáticos del occidente hondureño.
Conservación que impulsa el turismo
El Guacamaya Fest demuestra cómo la protección de la biodiversidad puede convertirse también en un motor para el desarrollo económico y turístico.
Lo que comenzó como una iniciativa para conmemorar el Día Nacional de la Guacamaya Roja, celebrado cada 28 de junio, hoy moviliza a instituciones públicas, organizaciones ambientales, empresas privadas y comunidades locales alrededor de un objetivo común: proteger una especie emblemática mientras se fortalece el posicionamiento internacional de Copán Ruinas como destino de naturaleza, cultura e historia.
Con una década de historia, el festival se consolida como uno de los eventos más representativos del calendario turístico hondureño, demostrando que la conservación ambiental y el turismo sostenible pueden avanzar de la mano para generar beneficios duraderos tanto para la biodiversidad como para las comunidades locales.


