El país centroamericano proyecta un crecimiento sostenido del segmento premium entre 2026 y 2030, priorizando la rentabilidad por visitante antes que el turismo masivo. Las nuevas tendencias muestran que el viajero de lujo busca exclusividad, naturaleza y experiencias personalizadas.
Costa Rica continúa consolidándose como uno de los principales referentes del turismo de lujo en Centroamérica, impulsando un modelo de desarrollo que prioriza la calidad de la experiencia, el bienestar y la sostenibilidad por encima del crecimiento basado únicamente en el volumen de visitantes.
Así lo refleja una proyección estratégica para el período 2026-2030, compartida por el especialista Carlos Chacón, donde se analiza la evolución del segmento premium y las oportunidades que tendrá el país para fortalecer su posicionamiento internacional.
Un nuevo perfil de viajero
El informe destaca que el turismo de lujo atraviesa una transformación global.
Hoy los viajeros de alto poder adquisitivo ya no buscan únicamente hoteles cinco estrellas o servicios exclusivos. La demanda se orienta hacia experiencias auténticas, personalizadas y con un fuerte vínculo con la naturaleza, el bienestar y la sostenibilidad.
Costa Rica reúne muchas de esas condiciones gracias a su biodiversidad, sus reservas naturales, su estabilidad política y una oferta turística enfocada en el respeto por el entorno.
Menos cantidad, más valor
Uno de los principales cambios que plantea el estudio es que el éxito turístico ya no debería medirse solamente por la cantidad de visitantes.
La estrategia apunta a aumentar el gasto promedio por turista y generar mayor rentabilidad para toda la cadena de valor.
Según los datos presentados:
- El mercado global del turismo de lujo mantiene una proyección de crecimiento anual cercana al 15,67%.
- Costa Rica incrementó el gasto promedio por visitante hasta US$ 2.062, un 7,26% superior a los niveles registrados en 2019.
- El segmento de viajeros de alto patrimonio representa aproximadamente el 5% de los hogares del mundo, aunque genera cerca del 25% del gasto turístico internacional.
Bienestar y sostenibilidad como protagonistas
El documento señala que el nuevo turista premium prioriza destinos donde pueda combinar descanso, privacidad, contacto con la naturaleza y experiencias transformadoras.
En ese contexto, Costa Rica fortalece productos vinculados con:
- Wellness y turismo de bienestar.
- Hoteles boutique y lodges exclusivos.
- Turismo ecológico.
- Gastronomía de autor.
- Experiencias personalizadas.
- Turismo de lujo sostenible.
La estrategia busca consolidar al país como un destino donde el lujo se vincula con la conservación ambiental y la calidad de vida, más que con el consumo ostentoso.
Mercados emisores consolidados
El estudio también identifica que el principal mercado continúa concentrándose en Norteamérica.
Aproximadamente el 75% de las llegadas aéreas provienen de conexiones con Estados Unidos y Canadá, mientras que la infraestructura digital y los medios de pago electrónicos favorecen una experiencia de viaje más ágil para este perfil de visitante.
Asimismo, los programas de fidelización premium continúan ganando protagonismo, ya que una parte importante de los viajeros de lujo realiza sus reservas utilizando beneficios asociados a tarjetas de alta gama y clubes exclusivos.
El turismo de lujo del futuro
Las proyecciones indican que la competitividad de los destinos premium dependerá cada vez menos de sumar visitantes y más de comprender quiénes viajan, qué experiencias buscan y cuánto valor económico generan.
Para los especialistas, transformar los datos en conocimiento permitirá diseñar estrategias más rentables, sostenibles y adaptadas a las nuevas expectativas del mercado internacional.
En ese escenario, Costa Rica apuesta por consolidar un modelo turístico donde la naturaleza, el bienestar, la exclusividad y la sostenibilidad sean los pilares de un crecimiento de largo plazo, posicionándose como uno de los destinos de lujo más competitivos de América Latina.


