La pequeña isla siciliana, elegida para representar la mítica Ítaca en la nueva película del reconocido director, experimenta una explosión de reservas y se perfila como el próximo gran destino del turismo cinematográfico.

El poder del cine vuelve a transformar un destino turístico. Esta vez, el fenómeno tiene como escenario a Favignana, una apacible isla del archipiélago de las Egadas, al oeste de Sicilia, que pasó de ser un rincón conocido por sus aguas cristalinas a convertirse en uno de los lugares más buscados por los viajeros tras su aparición en La Odisea, la nueva superproducción de Christopher Nolan.

En la película, Favignana da vida a Ítaca, el hogar de Ulises, Penélope y Telémaco. Sus paisajes naturales, el mar de intensos tonos turquesa y el histórico Castillo de Santa Caterina fueron determinantes para recrear el legendario reino descrito por Homero.
La elección de la isla ya está teniendo un fuerte impacto en la actividad turística. La limitada capacidad hotelera comenzó a registrar un marcado incremento en las reservas y especialistas del sector estiman que el impulso generado por la película podría traducirse en una facturación cercana a los 500 millones de euros mientras se mantenga el interés despertado por el filme. Parte de las escenas también fueron rodadas en el pequeño islote de Preveto, muy próximo a Favignana.
El fenómeno no resulta nuevo para Italia. La exitosa serie The White Lotus convirtió a Taormina en uno de los destinos más deseados del Mediterráneo, generando un importante crecimiento en la llegada de visitantes y un fuerte impacto económico. Sin embargo, a diferencia de Taormina, que ya contaba con una consolidada infraestructura turística, Favignana enfrenta este inesperado protagonismo desde una escala mucho más pequeña, lo que hace aún más visible el efecto de la producción cinematográfica.
La historia vuelve a confirmar una tendencia cada vez más fuerte en el turismo internacional: el llamado set-jetting, que impulsa a miles de viajeros a descubrir los escenarios donde fueron filmadas películas y series de éxito. Si antes fueron Nueva Zelanda con El Señor de los Anillos o Dubrovnik con Game of Thrones, ahora es el turno de Favignana, una isla que encontró en el séptimo arte el mejor escaparate para conquistar al mundo.


