La Inteligencia Artificial comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de la actividad turística y hotelera, aunque su adopción profesional todavía se encuentra en una etapa inicial. Desde la ciudad de Neuquén, donde participó de una capacitación dirigida a referentes del sector, Hernán Couste analizó el avance de estas herramientas y planteó que el principal desafío ya no pasa solamente por conocerlas, sino por aprender a incorporarlas estratégicamente a los procesos de trabajo.
Couste llegó a Neuquén invitado por Chacras de Valentina, empresa vinculada al sector hotelero de la provincia, para brindar una capacitación sobre Inteligencia Artificial aplicada al turismo y la hotelería. La actividad convocó a representantes tanto del ámbito público como privado, incluyendo funcionarios de turismo, integrantes de entidades del sector y profesionales de la hotelería.
De conocer las herramientas a saber cómo aplicarlas
Para Couste, la Inteligencia Artificial atraviesa actualmente una etapa de adopción temprana dentro de los circuitos profesionales del turismo. Si bien las herramientas ya forman parte de la vida cotidiana y aparecen nuevas alternativas prácticamente todos los días, todavía existe una importante diferencia entre quienes las utilizan de manera intensiva y quienes aún no las incorporaron a sus actividades.
En ese escenario, el especialista considera que uno de los principales desafíos es desarrollar una estrategia que permita determinar para qué utilizar la IA y cómo integrarla a los objetivos concretos de cada empresa o destino.
“Lo que está faltando quizás es estrategia”, señaló durante la entrevista, al considerar que las capacidades de estas tecnologías ya son relativamente conocidas, pero que el sector necesita avanzar hacia implementaciones concretas que permitan mejorar el trabajo cotidiano.
La capacitación aborda justamente ese proceso, comenzando por la investigación del mercado, el análisis de la competencia y el benchmarking, para luego avanzar hacia la presentación de productos y servicios turísticos de una manera más eficiente.
Automatizar tareas para mejorar la gestión
Uno de los principales potenciales de la Inteligencia Artificial dentro del turismo está, según Couste, en la automatización de tareas operativas que consumen tiempo y recursos.
El especialista mencionó entre las posibilidades la organización de información, la clasificación de consultas, la identificación y calificación de potenciales clientes, el seguimiento de conversaciones y la organización del trabajo con proveedores.
En hotelería, además, estas herramientas pueden colaborar en procesos vinculados con compras, análisis de costos y evaluación de la relación costo-beneficio de diferentes productos y servicios. La posibilidad de procesar información de manera constante permitiría obtener indicadores y detectar oportunidades con mayor rapidez.
“Muchas tareas operativas se pueden automatizar para que uno pueda tener indicadores”, explicó Couste, señalando que esto puede ayudar a identificar, por ejemplo, mejores momentos para salir a la venta o productos con mejores resultados en términos de costos y beneficios.
El objetivo no sería reemplazar el criterio profesional, sino liberar tiempo de aquellas tareas repetitivas para que los equipos puedan concentrarse en decisiones estratégicas y en la calidad del servicio.
La atención al cliente también entra en la transformación
Otro de los campos donde la IA puede generar cambios importantes es la atención al cliente.
Couste destacó especialmente la posibilidad de analizar y clasificar las conversaciones que mantienen las empresas con sus clientes, diferenciando entre consultas comerciales, pedidos de información, seguimientos, reclamos y solicitudes de soporte.
Esta clasificación permite ordenar la demanda y establecer diferentes circuitos de atención según las necesidades de cada persona. Para emprendimientos pequeños o empresas que no cuentan con grandes estructuras, la incorporación de agentes de IA y plataformas de automatización puede representar una alternativa para ampliar su capacidad de respuesta.
El especialista señaló que no todas las empresas disponen de departamentos de atención al cliente o call centers, pero que actualmente existen herramientas que pueden ayudar a cubrir parte de esas necesidades.
Medir resultados en tiempo real
La aplicación de Inteligencia Artificial también puede trasladarse al análisis de resultados.
Durante la capacitación se trabaja con herramientas capaces de ofrecer una visión constante sobre el funcionamiento de campañas, acciones comerciales y procesos de venta. La información puede integrarse además con sistemas CRM para conocer en qué etapa se encuentra cada oportunidad comercial.
Para Couste, contar con esta información en el momento adecuado resulta fundamental, ya que uno de los problemas de los procesos tradicionales es que cuando finalmente se obtiene una determinada medición, la situación que se estaba analizando puede haber cambiado.
La automatización permitiría, en cambio, mantener una lectura más dinámica del negocio y tomar decisiones con información actualizada.
La importancia del criterio humano
A pesar del avance tecnológico, Couste remarcó que la implementación de IA no debería significar el abandono del criterio profesional.
Cada empresa tiene sus propios objetivos, estrategias y metas de crecimiento y sostenibilidad. Por eso, la tecnología debe incorporarse dentro de esos circuitos y no funcionar como una solución aislada.
En este sentido, el papel de las personas continúa siendo central para establecer objetivos, definir estrategias y determinar cómo se utiliza cada herramienta. La IA puede automatizar procesos y analizar grandes cantidades de información, pero las decisiones finales requieren comprender el negocio, el mercado y las necesidades de los clientes.
Una brecha tecnológica que crece rápidamente
Otro de los desafíos señalados durante la entrevista es la diferencia entre los distintos niveles de adopción tecnológica que existen dentro del sector.
Mientras algunos profesionales y empresas utilizan estas herramientas de manera intensiva, otros todavía mantienen sistemas tradicionales de trabajo. Couste considera que esta brecha puede ampliarse rápidamente debido a la velocidad con la que aparecen nuevas tecnologías y posibilidades de aplicación.
Esta situación también plantea un desafío para la formación profesional. Según explicó, estudiantes, empresarios y emprendedores se acercan cada vez más a cursos especializados porque necesitan incorporar conocimientos que les permitan mejorar sus resultados y desarrollar nuevas capacidades.
La formación en IA aplicada al turismo aparece así como un complemento de la educación tradicional y como una respuesta a las necesidades concretas que plantea actualmente el mercado.
El riesgo de que todos los contenidos terminen pareciéndose
La Inteligencia Artificial también está modificando la manera en que las empresas turísticas producen contenidos para promocionar sus servicios.
Couste advirtió, sin embargo, sobre un riesgo que considera cada vez más evidente: que el uso excesivo de herramientas generativas termine produciendo contenidos demasiado similares entre sí.
En lugar de diferenciar a una marca, una utilización poco estratégica de la IA puede hacer que sus comunicaciones pierdan personalidad y terminen formando parte de una producción repetitiva.
El desafío, por lo tanto, no sería simplemente generar más contenido, sino conseguir que ese contenido conserve una identidad propia y permita mostrar el verdadero diferencial de cada empresa, destino o servicio turístico.
La IA como herramienta para sostener los negocios
El contexto actual también está impulsando a empresarios y emprendedores a buscar nuevas alternativas para mejorar la eficiencia de sus negocios.
Couste señaló que, en algunos segmentos de la actividad turística, existe cierto cansancio entre quienes trabajan diariamente en el sector, especialmente entre los productores, aunque no percibe el mismo nivel de desgaste entre los clientes.
En ese escenario, la tecnología puede convertirse en una herramienta para optimizar procesos, reducir tareas repetitivas y mejorar la capacidad de respuesta de las empresas.
Más que una cuestión vinculada exclusivamente con la innovación, la incorporación de Inteligencia Artificial comienza a plantearse como una necesidad de competitividad.
Neuquén, escenario para una capacitación orientada a la implementación
La capacitación desarrollada en Neuquén busca precisamente trasladar el debate desde el conocimiento general de la Inteligencia Artificial hacia su aplicación concreta.
La jornada contempla distintas etapas vinculadas con investigar, crear, medir e implementar, mientras que el trabajo continúa con una instancia práctica orientada a integrar diferentes áreas y analizar cómo estas herramientas pueden aplicarse al marketing turístico.
La actividad reúne a representantes del sector público, entidades vinculadas al turismo y profesionales de la hotelería, generando un espacio de intercambio entre actores que forman parte de un mismo ecosistema.
Para Couste, el interés que despiertan estas capacitaciones demuestra que el sector ya no busca solamente conocer qué puede hacer la Inteligencia Artificial. La demanda comienza a orientarse hacia una pregunta mucho más concreta: cómo utilizarla para trabajar mejor, mejorar los resultados y sostener los negocios turísticos en un mercado cada vez más competitivo.
La próxima edición del curso de Inteligencia Artificial para Emprendimientos Turísticos comenzará el 13 de agosto, como parte de la propuesta formativa impulsada por Couste. La experiencia desarrollada en Neuquén vuelve a poner sobre la mesa un debate que atraviesa a toda la industria: la IA ya está ingresando al turismo, y el desafío para empresas y profesionales será aprender a utilizarla sin perder aquello que todavía ninguna tecnología puede reemplazar: la estrategia, el criterio y la identidad de cada negocio.


