El índice 2026 del Foro Económico Mundial evaluó a 110 economías según sus condiciones para desarrollar el turismo. Brasil ocupa el puesto 32 a nivel global, Chile el 35 y Argentina el 48, en un escenario marcado por los desafíos de infraestructura, conectividad y sostenibilidad.
Japón encabeza el ranking mundial de competitividad turística del Foro Económico Mundial (WEF), seguido por Estados Unidos y España. Así lo establece la edición 2026 del Travel & Tourism Development Index (TTDI), un informe que analiza las condiciones que permiten a los países desarrollar la actividad turística, atraer inversiones y responder a los desafíos del sector.
El estudio, elaborado en colaboración con Zurich Insurance Group, comprende 110 economías y evalúa factores como la infraestructura, la conectividad aérea, las políticas públicas, los recursos naturales y culturales, la sostenibilidad y las condiciones para hacer negocios.
A diferencia de los rankings basados en llegadas internacionales o ingresos turísticos, el índice busca medir qué tan preparado está cada país para sostener el desarrollo de la actividad a largo plazo.
Los diez países mejor posicionados
Japón ocupa el primer puesto de la edición 2026, desplazando a Estados Unidos, que lideraba la clasificación anterior. España completa el podio, mientras que Australia y Francia se ubican en el cuarto y quinto lugar, respectivamente.
Los diez primeros puestos quedaron distribuidos de la siguiente manera:
- Japón
- Estados Unidos
- España
- Australia
- Francia
- Alemania
- Reino Unido
- China
- Suiza
- Italia
Nueve de los diez países pertenecen a economías avanzadas; China es la excepción. Europa mantiene una presencia destacada, con seis países entre los primeros diez puestos.
El desempeño japonés está vinculado, entre otros factores, a su conectividad, sus recursos culturales, la infraestructura y las estrategias para distribuir las visitas más allá de los principales centros urbanos y de los períodos de mayor demanda.
Brasil, Chile y México lideran en América Latina
En América Latina, Brasil aparece como el país mejor posicionado en la clasificación de 2026, seguido por Chile y México. Argentina ocupa el cuarto lugar regional, de acuerdo con los datos publicados por Bloomberg Línea a partir del informe del Foro Económico Mundial.
El listado regional presenta las siguientes posiciones:
- Brasil: puesto 32 a nivel mundial.
- Chile: puesto 35.
- México: puesto 41.
- Argentina: puesto 48.
- Costa Rica: puesto 51.
- Colombia: puesto 54.
- Perú: puesto 64.
- Panamá: puesto 65.
- República Dominicana: puesto 66.
- Uruguay: puesto 71.
La clasificación permite observar diferencias entre países que comparten importantes recursos naturales y culturales, pero presentan condiciones distintas en materia de infraestructura, conectividad, seguridad, servicios y entorno empresarial.
Brasil se destaca dentro de Sudamérica por su posición general y la amplitud de sus recursos turísticos. Chile y México también figuran entre las economías latinoamericanas mejor ubicadas, mientras que Argentina se encuentra dentro de los primeros 50 puestos globales.
Sin embargo, la posición general no explica por sí sola el desempeño de cada destino. El índice permite examinar distintos componentes y detectar fortalezas y áreas que requieren inversión o mejoras de gestión.
Infraestructura, conectividad y recursos culturales
El informe señala que las condiciones para el desarrollo turístico mejoraron en la mayoría de las economías evaluadas. Entre 2024 y 2026, el 92% de los países analizados elevó su puntuación, mientras que el promedio general aumentó un 2,1%, el avance más rápido desde 2019.
Las mayores mejoras se registraron en recursos culturales, infraestructura y servicios turísticos, y conectividad aérea. Estos factores son relevantes para facilitar los desplazamientos, ampliar la oferta de experiencias y distribuir los beneficios de la actividad entre diferentes regiones.
El documento también advierte que la competitividad no depende exclusivamente de contar con atractivos reconocidos. La infraestructura terrestre y aérea, la preparación de los trabajadores, la seguridad, la salud, la digitalización y las condiciones para la inversión influyen en la capacidad de transformar esos recursos en actividad económica.
El desafío de crecer sin perder sostenibilidad
El turismo internacional alcanzó un récord de 1.500 millones de llegadas en 2025, según el informe. La contribución económica global de la actividad llegó a 11,6 billones de dólares, en un contexto en el que los destinos también enfrentan el aumento de los costos, la concentración de visitantes y las dificultades para cubrir puestos de trabajo.
El WEF advierte que una mayor cantidad de turistas no garantiza automáticamente mejores resultados para las comunidades. La inversión, la gestión de los flujos, la protección de los recursos naturales y culturales y la distribución de los beneficios son elementos centrales para sostener el desarrollo del sector.
Para América Latina, el desafío consiste en convertir su diversidad de paisajes, patrimonio y experiencias en una oferta competitiva, respaldada por servicios e infraestructura adecuados. El posicionamiento en el índice ofrece una referencia para identificar avances y áreas de mejora, aunque no reemplaza el análisis de los resultados económicos y sociales de cada destino.
En un mercado internacional que continúa expandiéndose, la competitividad turística depende cada vez más de la capacidad de los países para combinar sus atractivos con conectividad, inversión, servicios de calidad y una gestión que permita sostener el crecimiento a largo plazo.


