A pocos kilómetros del centro histórico de Copán Ruinas, uno de los destinos turísticos más importantes de Honduras encontró una nueva forma de conectar naturaleza, sostenibilidad y experiencias auténticas. Se trata de El Paseo Los Girasoles, una finca agroecológica que se convirtió en uno de los atractivos emergentes más visitados de la región.
Ubicado en la comunidad de La Estanzuela, a tan solo cuatro kilómetros del pueblo de Copán Ruinas, el espacio combina paisajes naturales, producción sustentable, gastronomía local y propuestas recreativas para toda la familia, consolidándose como una alternativa complementaria al histórico Parque Arqueológico Maya.

“El girasol sigue el sol desde que amanece hasta que termina el día”, explica Raúl Cueva, representante del Paseo Los Girasoles, mientras los extensos campos amarillos acompañan el recorrido de los visitantes.
Más allá de las postales y fotografías que atraen a turistas nacionales e internacionales, el proyecto apuesta a un modelo de turismo regenerativo y consciente, donde la conexión con la naturaleza ocupa un rol central.
“Somos una finca agroecológica que también se ha convertido en un meliponario, un santuario de abejas nativas sin aguijón”, comenta Cueva, destacando una de las iniciativas más particulares del lugar.

Estas abejas cumplen un papel fundamental en el equilibrio ambiental y la polinización de los ecosistemas locales, convirtiéndose además en parte de la experiencia educativa que ofrece el predio.
Durante la visita, los turistas pueden recorrer los campos de girasoles, realizar paseos a caballo, conocer el vivero forestal y descubrir distintas especies de árboles frutales y nativos disponibles para reforestación en diferentes regiones del país.
El espacio también cuenta con restaurante, cafetería, áreas de descanso, tienda de souvenirs y propuestas gastronómicas que ponen en valor productos típicos del occidente hondureño, incluyendo el tradicional café de Copán, reconocido internacionalmente por su calidad.
Para las familias y los más pequeños, el Paseo Los Girasoles suma además propuestas recreativas temporales como su laberinto de maíz, una actividad que complementa la experiencia rural y natural del destino.
El crecimiento de este tipo de espacios refleja una tendencia cada vez más fuerte dentro del turismo internacional: viajeros que buscan experiencias auténticas, sostenibles y vinculadas al territorio, más allá de los circuitos tradicionales.
En ese contexto, Copán Ruinas continúa ampliando su propuesta turística integrando patrimonio arqueológico, identidad cultural, turismo rural y sostenibilidad, consolidándose como uno de los destinos más completos de Centroamérica.
Además de las emblemáticas Ruinas Mayas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el destino suma experiencias vinculadas al bienestar, la biodiversidad y la conservación ambiental, fortaleciendo una visión de turismo más humano y regenerativo.
Con iniciativas como el Paseo Los Girasoles, Honduras demuestra cómo naturaleza, cultura y sostenibilidad pueden convivir para crear experiencias turísticas auténticas y memorables.


