Lima fue sede de la ceremonia internacional que coronó al español Asador Etxebarri. MINCETUR y PROMPERÚ acompañaron el encuentro con una agenda de promoción turística y gastronómica, y recibieron a chefs, referentes de la industria y periodistas internacionales.

Lima, Perú. El Teatro Municipal de Lima fue escenario de la ceremonia de The World’s 50 Best Restaurants 2026, que consagró al español Asador Etxebarri, ubicado en el País Vasco y liderado por Bittor Arginzoniz, como el mejor restaurante del mundo. La segunda posición fue para Gaggan, de Tailandia, y la tercera para Alchemist, de Dinamarca.
La realización del encuentro en la capital peruana representó una oportunidad para proyectar internacionalmente la gastronomía y la oferta turística del país. En ese marco, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) y la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PROMPERÚ) tuvieron un papel central en la recepción de la comunidad gastronómica internacional y en las acciones de promoción del destino.
Ambas instituciones fueron anfitrionas de una agenda que permitió acercar a los visitantes a la diversidad cultural y culinaria peruana, con una atención especialmente dedicada a los representantes internacionales, quienes participaron de distintas experiencias e instancias de intercambio durante su estadía.
En el ranking, la gastronomía peruana también tuvo una destacada presencia. Kjolle, de la chef Pía León, alcanzó el séptimo puesto, dos posiciones por encima de su ubicación anterior. Mérito, liderado por Juan Luis Martínez, se ubicó en el puesto 13, mientras que Mayta, de Jaime Pesaque, ocupó el lugar 45. Por su parte, Mil, el restaurante de Virgilio Martínez ubicado en Cusco, ingresó en la lista en la posición 95.

Otro momento destacado fue el reconocimiento a Mitsuharu Tsumura, conocido como Micha, cuyo restaurante Maido había encabezado la clasificación en 2025. El establecimiento recibió la distinción Best of the Best, reservada a restaurantes que ya alcanzaron el primer puesto mundial en ediciones anteriores.
Durante la ceremonia, el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia, dio la bienvenida a los referentes de la gastronomía mundial y agradeció a 50 Best por elegir a Perú y Lima como sede. En su intervención, puso en valor los más de 6.000 años de historia del país, su biodiversidad y la riqueza cultural que acompañan el desarrollo de su cocina.
Por su parte, la presidenta ejecutiva de PROMPERÚ, Teresa Mera, señaló que recibir a la comunidad gastronómica internacional permitió mostrar el trabajo de productores, pescadores, cocineros y comunidades que preservan los saberes y las tradiciones culinarias del país. También destacó el objetivo de convertir la visibilidad alcanzada en un mayor interés por conocer los destinos peruanos y el origen de sus productos.
La programación incluyó encuentros como 50 Best Talks y las 50 Best Signature Sessions, espacios que reunieron a chefs internacionales y talentos locales para intercambiar conocimientos, trabajar con ingredientes peruanos y generar vínculos dentro de la industria gastronómica.
Asimismo, PROMPERÚ impulsó una agenda de prensa internacional con la participación de más de diez periodistas provenientes de ocho países. El recorrido combinó restaurantes de Lima, cocinas regionales, mercados y patrimonio cultural, con el propósito de generar contenidos que contribuyan a la difusión de la oferta turística peruana.
La presencia de destacadas personalidades vinculadas con la gastronomía y la promoción cultural también formó parte del encuentro. Entre ellas estuvieron Lourdes Pluvinage, pionera de la cocina peruana en Francia y referente de su difusión internacional; Anel Townsend, directora ejecutiva del Centro Global de Diplomacia Gastronómica; y María Rosa Arrarte, presidenta del Patronato Lima Tours, miembro del Consejo Directivo de Turismo Cuida, directora del portal gastronómico El Trinche y creadora de los Premios Summum.

Sus trayectorias representan distintas dimensiones del desarrollo gastronómico peruano: la proyección internacional de su cocina, la diplomacia gastronómica y el reconocimiento de los protagonistas de una industria que también funciona como motor de identidad y promoción turística.
El impacto del encuentro también alcanza a la cadena de servicios turísticos. Según las proyecciones difundidas antes de su realización, el evento podía generar un movimiento económico cercano a los USD 2 millones, considerando alojamiento, gastronomía, transporte, producción y entretenimiento.
La primera edición global de The World’s 50 Best Restaurants realizada en América Latina dejó así una oportunidad de proyección internacional para Perú. Más allá de la ceremonia y de los resultados del ranking, la presencia de referentes de la gastronomía mundial permitió mostrar el trabajo de toda una cadena productiva y el vínculo entre cocina, territorio, biodiversidad y turismo.


