La economía del Reino Unido podría perder al menos 14.000 millones de libras si se implementa un impuesto diario a los visitantes internacionales, según un estudio del Consejo Mundial de Viajes y Turismo realizado junto a GSIQ. El informe se difundió mientras el Gobierno del Reino Unido analiza permitir que autoridades regionales introduzcan tasas turísticas en Inglaterra.
La investigación, basada en una encuesta a 2.502 personas en febrero, revela que el 29% de potenciales viajeros de Estados Unidos, Francia y Alemania —principales mercados emisores hacia el destino— reconsideraría su visita o elegiría otro país si se aplicara un cargo de 10 euros. Bajo ese escenario, el gasto turístico internacional podría caer hasta £14.400 millones en 2027, generando un efecto en cadena que afectaría a miles de pequeñas y medianas empresas y pondría en riesgo decenas de miles de empleos.
El impacto no se limitaría a los visitantes extranjeros. Entre los residentes locales consultados, el 39% afirmó que vacacionaría en otro destino o directamente no viajaría dentro del país si se fijara una tasa de £10, mientras que el 42% consideró que el impuesto sería un factor decisivo al planificar viajes familiares.
Las proyecciones del organismo indican que el sector global de viajes y turismo crecería 6,7% en 2025, frente a un aumento estimado de 4,3% para el Reino Unido, cifra que quedaría 36% por debajo del promedio mundial. Actualmente, la actividad turística sostiene alrededor de 4,5 millones de empleos, lo que equivale aproximadamente a uno de cada ocho puestos laborales en el país.


