Las Islas Baleares intensificaron durante 2025 la lucha contra el alquiler náutico ilegal, alcanzando el mayor número de expedientes sancionadores registrado hasta el momento. El incremento de las actuaciones responde al fuerte crecimiento de esta actividad en los últimos años y a la necesidad de ordenar un segmento que genera impactos tanto en la seguridad como en el medio ambiente marino.
Desde el gobierno autonómico explicaron que el refuerzo de los controles tuvo como objetivo principal proteger a los usuarios, garantizar condiciones de competencia justa para las empresas que operan de forma legal y preservar el litoral balear, uno de los principales activos turísticos del archipiélago. Las inspecciones se concentraron especialmente en embarcaciones ofertadas a través de plataformas digitales sin la habilitación correspondiente.

Las autoridades remarcaron que el alquiler náutico ilegal no solo supone un riesgo para los turistas, sino que también afecta a la sostenibilidad del destino y a la calidad de la experiencia turística. En este sentido, el récord de sanciones se interpreta como una señal clara de tolerancia cero frente a prácticas irregulares.
De cara a 2026, el Ejecutivo balear anticipó que la política de control se mantendrá e incluso se profundizará, en línea con una estrategia más amplia de ordenamiento turístico, sostenibilidad y protección del entorno, pilares centrales del modelo de desarrollo turístico que impulsa la región.


