El destino europeo alcanzó en 2025 un total de 102 millones de visitantes internacionales, dos millones más que el año anterior, y generó 77.500 millones de euros en ingresos turísticos, lo que representa un crecimiento del 9% interanual. Además, la balanza de pagos turística registró un saldo positivo de 20.100 millones de euros, consolidando al país como líder global y reforzando su meta de llegar a 100.000 millones de euros en ingresos para 2030.
Según explicó el ministro Serge Papin, el buen desempeño responde a una estrategia enfocada en potenciar la contribución del turismo internacional a la economía mediante segmentos como el turismo de saber hacer, el enoturismo y el agroturismo. El funcionario destacó que el sector es “una apuesta ganadora” y subrayó que el liderazgo mundial del destino genera admiración, aunque reconoció que otros países logran mayor gasto promedio por visitante.
En cuanto a los mercados emisores, los viajeros europeos continúan liderando las llegadas con un aumento del 5% en pernoctaciones, mientras que el flujo desde Estados Unidos creció más de 10%, mostrando un dinamismo clave para el gasto turístico. Las previsiones para 2026 también son positivas: las reservas aéreas internacionales a tres meses vista ya muestran subas, con incrementos del 19% desde México y del 8% desde España.
Entre los retos prioritarios, el gobierno apunta a convertir al país en el principal destino de turismo sostenible para 2030, con medidas orientadas a reducir el consumo de agua, controlar la huella de carbono, proteger la biodiversidad, optimizar la gestión de flujos turísticos y fortalecer sellos de accesibilidad y sostenibilidad. También se busca atraer nuevos profesionales al sector, para lo cual se impulsa una iniciativa nacional con más de 2.000 eventos destinados a promover el empleo turístico.


