Los destinos del Caribe podrían estar desaprovechando importantes oportunidades económicas al concentrar sus esfuerzos en aumentar impuestos y tasas a los cruceros, en lugar de implementar estrategias orientadas a incrementar el gasto directo de los visitantes en el destino. Así lo advirtió Alexander Gumbs, CEO del Grupo Port St. Maarten, quien instó a las autoridades portuarias y turísticas a replantear el enfoque actual.
Durante su participación en el episodio inaugural de la Serie de Liderazgo de la Florida-Caribbean Cruise Association (FCCA), Gumbs compartió su visión sobre el impacto económico de la industria de cruceros y cuestionó la tendencia de algunos destinos a priorizar la fiscalidad sin considerar el panorama completo.
“Creo que a veces el tema se analiza con una visión limitada, sin considerar el impacto más amplio de la industria”, señaló el ejecutivo, en diálogo con el presidente de la FCCA, Adam Ceserano.
El gasto de los cruceristas, una oportunidad subestimada
Uno de los puntos clave destacados por Gumbs fue el alto nivel de gasto que generan los pasajeros de cruceros en períodos relativamente cortos. Según datos de St. Maarten, los visitantes que llegan en crucero, con una estadía promedio de apenas cinco horas, gastan alrededor de 163 dólares por persona.
Al analizar esta cifra en términos de gasto por hora, el impacto económico resulta incluso más significativo que el de los turistas que permanecen varios días en el destino. “El gasto por hora de los cruceristas es superior, lo que demuestra su enorme potencial económico”, explicó.
Este comportamiento convierte al turismo de cruceros en un motor clave para las economías locales, especialmente si los destinos logran desarrollar experiencias atractivas que incentiven un mayor consumo.
Apostar por experiencias en lugar de aumentar tasas

En lugar de enfocarse principalmente en el incremento de tasas portuarias, Gumbs propuso que los destinos inviertan en mejorar la oferta turística y en crear experiencias diferenciadas que aumenten el gasto promedio por visitante.
“Debemos centrarnos en dónde se gastan los dólares y cómo se distribuyen dentro del destino”, afirmó, advirtiendo que muchos lugares corren el riesgo de “dejar dinero sobre la mesa” si no logran mostrar todo su potencial turístico.
En este sentido, destacó que el desarrollo de atracciones únicas, la mejora de la infraestructura y una propuesta turística sólida durante todo el año pueden generar beneficios más sostenibles y de largo plazo que el simple aumento de tasas.
Un debate clave para el futuro del Caribe
Las declaraciones de Gumbs llegan en un momento en que varios destinos del Caribe evalúan incrementar las tarifas aplicadas a los cruceristas para financiar infraestructura y servicios públicos. Sin embargo, desde el sector privado advierten que estas medidas deben implementarse con equilibrio para no afectar la competitividad de la región.
El CEO del Grupo Port St. Maarten también subrayó la importancia de construir identidades propias para cada destino y fortalecer la colaboración regional, remarcando que el Caribe no debe ser visto como un producto homogéneo.
Además, recordó su experiencia liderando la recuperación del puerto tras el devastador paso del huracán Irma en 2017, destacando que las crisis pueden convertirse en oportunidades para innovar y fortalecer la resiliencia del sector.
De cara al futuro, Gumbs se mostró optimista sobre el potencial de la región, siempre que los destinos adopten estrategias que prioricen el valor económico integral del turismo de cruceros y no solo los ingresos derivados de tasas e impuestos.


