Las nuevas proyecciones del WTTC anticipan un crecimiento sostenido del turismo guatemalteco durante los próximos diez años, acompañado por una mayor generación de empleo y un incremento significativo del gasto de los visitantes internacionales.
El turismo continúa consolidándose como uno de los sectores estratégicos para la economía de Guatemala. De acuerdo con las proyecciones incluidas en el informe Economic Impact Research 2026, elaborado por el World Travel & Tourism Council (WTTC), la actividad turística mantendrá una trayectoria de crecimiento durante la próxima década y podría alcanzar en 2036 un aporte de Q75.9 mil millones al Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Las estimaciones reflejan no solo una expansión del peso económico del turismo, sino también su capacidad para generar empleo, atraer divisas, impulsar el consumo y fortalecer diferentes actividades vinculadas con la cadena turística.
Un sector que amplía su aporte a la economía
Según los datos del informe, el aporte del turismo a la economía guatemalteca muestra una evolución sostenida.
En 2019, antes del impacto de la pandemia, el sector representaba aproximadamente Q44.6 mil millones. Para 2025, la contribución alcanzó los Q51.8 mil millones, mientras que para 2026 se proyecta un aporte de Q55 mil millones, equivalente al 5.6% de la economía nacional.
De mantenerse esta tendencia, hacia 2036 el turismo podría generar Q75.9 mil millones, lo que representaría un crecimiento significativo respecto de los niveles proyectados para 2026.
Estas cifras muestran la importancia que tiene la actividad turística dentro de la economía del país y el potencial que existe para continuar desarrollando productos, destinos y experiencias capaces de atraer tanto a visitantes internacionales como al mercado interno.
Más de 715 mil empleos vinculados al turismo
El crecimiento económico también tendría un impacto directo sobre el mercado laboral.
Para 2026, las proyecciones estiman que la actividad turística sostendrá aproximadamente 585.600 empleos en Guatemala, equivalentes al 7.5% del empleo total del país.
La expectativa hacia 2036 es todavía mayor. El WTTC proyecta que el número de puestos de trabajo vinculados al turismo podría alcanzar los 715.800 empleos.
Esto significaría la incorporación de aproximadamente 130.200 nuevos puestos de trabajo durante el período 2026-2036.
El dato resulta especialmente relevante por el efecto que el turismo genera sobre una amplia cadena de actividades, que incluye alojamiento, gastronomía, transporte, agencias de viajes, operadores, comercio, entretenimiento, cultura y diferentes servicios asociados al movimiento de visitantes.
El gasto de los turistas internacionales también crecerá
Otro de los indicadores que refleja el potencial del turismo guatemalteco es el gasto realizado por los visitantes internacionales.
De acuerdo con las proyecciones del WTTC, este componente crecerá a un ritmo promedio cercano al 4% anual durante la próxima década.
En 2025, el gasto turístico internacional se ubicó en aproximadamente Q13.6 mil millones. Para 2026 se proyecta que alcance los Q14.9 mil millones, mientras que hacia 2036 podría llegar a Q22 mil millones.
El incremento de este indicador representa una oportunidad para Guatemala no solamente en términos de ingresos turísticos, sino también por el impacto que el consumo de los visitantes tiene sobre las empresas y trabajadores que forman parte de la cadena de valor del sector.
El desafío de transformar el crecimiento en desarrollo turístico
Las proyecciones muestran un escenario favorable, pero también plantean desafíos para Guatemala. El crecimiento del turismo requiere acompañamiento institucional, inversión, infraestructura, promoción y una actualización permanente de las herramientas que regulan y acompañan la actividad.
En este contexto, desde el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT) se plantea la necesidad de modernizar la legislación turística para acompañar la evolución del sector y generar mejores condiciones para su desarrollo.
“Modernizar la ley es fortalecer el turismo. El sector no solo atrae inversión e impulsa el consumo local, sino que abre oportunidades reales para miles de familias en todo el país”, señala el organismo.
La actualización del marco normativo aparece así como uno de los elementos vinculados a la estrategia para aprovechar el crecimiento proyectado y generar condiciones que permitan al sector turístico continuar expandiéndose.
Turismo como generador de divisas e inversión
Uno de los principales aportes del turismo a las economías nacionales está relacionado con su capacidad para generar ingresos provenientes del exterior.
En el caso de Guatemala, el crecimiento proyectado del gasto de los visitantes internacionales refuerza el papel del turismo como fuente de divisas y como actividad capaz de movilizar recursos hacia distintos sectores de la economía.
A esto se suma el potencial para atraer inversiones destinadas a nuevos establecimientos hoteleros, infraestructura turística, servicios, experiencias y productos que permitan ampliar la oferta disponible para los viajeros.
El crecimiento también puede generar oportunidades para pequeñas y medianas empresas que participan de manera directa o indirecta en la actividad turística.
Una década de oportunidades para Guatemala
Las cifras del Economic Impact Research 2026 plantean un escenario de expansión para el turismo guatemalteco durante los próximos diez años.
El aporte al PIB podría pasar de Q55 mil millones proyectados para 2026 a Q75.9 mil millones en 2036, mientras que el empleo vinculado al sector podría crecer desde 585.600 hasta 715.800 puestos de trabajo.
Al mismo tiempo, el gasto de los visitantes internacionales podría aumentar de Q14.9 mil millones en 2026 a Q22 mil millones en 2036.
El desafío para Guatemala será aprovechar este escenario para consolidar un crecimiento turístico sostenible y competitivo, acompañando la expansión de la demanda con mejores condiciones para las empresas, los trabajadores y los destinos.
Para Tres60.travel, las proyecciones reflejan una tendencia que trasciende las cifras: el turismo puede convertirse en uno de los grandes motores del desarrollo económico guatemalteco durante la próxima década, siempre que el crecimiento esté acompañado por inversión, innovación, planificación y políticas públicas capaces de sostenerlo en el tiempo.


