En el marco del Mes de la Mujer, Tres60.Travel dialogó con Amora Carbajal, abogada y magíster en Estudios Sociales con especialización en políticas alternativas de desarrollo por la Universidad Erasmus de Rotterdam, quien compartió su mirada sobre el presente y los desafíos de las mujeres en la industria turística, especialmente en América Latina.
Con una trayectoria destacada que incluye su rol como Presidenta Ejecutiva de PROMPERÚ y su experiencia en oficinas comerciales del país en el exterior, Carbajal aportó una visión clara sobre las desigualdades que aún persisten en el sector: “El turismo es una industria con una fuerte presencia femenina, pero todavía hay muy pocas mujeres en cargos de dirección o en espacios de toma de decisiones”, explicó.
En ese sentido, remarcó que existe una brecha estructural que no solo se refleja en el acceso a posiciones jerárquicas, sino también en las condiciones laborales. “Muchas mujeres están subempleadas o no cuentan con salarios adecuados ni con la flexibilidad necesaria para equilibrar su vida personal y profesional”, señaló.
Sin embargo, también destacó el impacto positivo del turismo como motor de inclusión, especialmente para mujeres en contextos vulnerables. “En muchos casos, el turismo les permite generar ingresos propios, como sucede con las artesanas o emprendedoras, brindándoles independencia económica”, afirmó.
Carbajal, quien además forma parte de la organización Women Leading Tourism como embajadora por Perú, subrayó la importancia de reducir las brechas mediante acciones concretas, como el acceso a capacitación y microcréditos, así como el acompañamiento entre mujeres dentro del sector. “Quienes hemos llegado a ciertos espacios de liderazgo tenemos la responsabilidad de abrir camino para otras”, sostuvo.
Al analizar la evolución del rol femenino, destacó que cada vez hay más mujeres liderando proyectos, emprendimientos y empresas turísticas, aunque advirtió que aún existen muchas que permanecen invisibilizadas. “Hay mujeres muy valiosas que todavía no son reconocidas, pero también hay avances que debemos celebrar”, expresó.
De cara al futuro, planteó objetivos claros: más mujeres empresarias, más participación en la toma de decisiones y más oportunidades laborales reales para quienes se forman en el sector.
Finalmente, dejó un mensaje inspirador dirigido a las nuevas generaciones: “No hay límites para las mujeres. Lo primero es creérsela. Y si cada una ayuda al menos a otras cinco, el impacto puede ser enorme. El crecimiento tiene que ser colectivo”.
Con una mirada firme y comprometida, Amora Carbajal reafirma que el camino hacia una industria turística más equitativa requiere no solo de avances, sino de un trabajo sostenido y colaborativo que permita transformar la realidad de miles de mujeres en la región.


